martes, 14 de abril de 2009

Tunel


Por primera vez un bicho se metió a su cuerpo pequeñito,
por primera vez tuvo que luchar con la enfermedad y ganarle.
Y sí, ya sé que esto es también parte de la vida y que un poco de fiebre y mocos no son demasiado graves.
Pero ha habido muy pocas cosas más graves para mi corazón que sostenerla en mis brazos, débil de fiebre y con los ojitos perdidos. Pocas cosas más angustiantes que su imposibilidad de dormir, su mirada de miedo y su llanto de desesperación.
Por primera vez entramos en ese túnel oscuro y común y finalmente vamos saliendo juntos más fuertes, más cerquita y un poquito más grandes, los tres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario