jueves, 11 de junio de 2009

Gateando


Finalmente lo logró y ahora la casa se vuelve más pequeña y explorable. Se transporta todavía con cierta inseguridad pero con determinación del rincón de los zapatos al baño, de su cuarto a la sala, del closet al espejo. Prefiere los recovecos, los espacios intrincados y tricosos. Se desborda de energía, persigue y se alegra. Al mismo tiempo se tropieza, se golpea y se resbala, llora, grita y pide apoyo. No para un segundo, el día le parece corto para jugar, investigar y probar y nosotros le seguimos durante horas, asombrados, con los pantalones sucios de piso, el cuerpo cansado y el alma plena.

2 comentarios:

  1. Felicidades Lía!! al fin lo conseguiste, yo ya le avisé a todas mis amigas de acá que estaban igual con el pendiente de que dejaras de rodar.

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  2. Queremos foto y textito de cumpleaños anisosamente!

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