La música estuvo presente desde antes que naciera, durante meses en mi barriga yo le canté diario la misma canción y su papá lo mismo con otra justo antes de dormir. Una vez afuera, en los llantos de los primeros días, muchas veces lograba calmarse oyendo sus discos de guitarra renacentista o arpa barroca. No hay día que haya dejado de escuchar algo de música y hoy oye casi de todo, música clásica, son cubano, flamenco, buenos cantautores, tropicalosa, nanas para dormir y más. Además su día va acompañado de una serie de canciones cotidianas para bañarse, para secarse, para jugar, para dormir (por cierto, hemos recibido severas críticas a las mismas por un grupo de puristas del lenguaje).
Sabemos que lo disfruta, escucha atenta y en general se entretiene, pero de unos días para acá ha comenzado a tomar parte activa. Si en la tele o nosotros cantamos algo que le es familiar y le gusta, entonces canta, nos sigue con su vocecita tarareando y sonriendo. En los mejores momentos incluso baila, sacudiendo su cuerpito adelante y atrás una y otra vez.
Cuando hace eso, me entran unas ganas locas de apachurrarla y comérmela a besos, aunque más bien disimulo y evito el escándalo para conseguir que la acción dure lo más posible.
La foto de hoy no tiene nada que ver con el texto, pero no me pude resistir a ponerla, fue tomada durante el trance nervioso y emocionado al que entra cuando come paleta helada cremosa.
Qué peinadita.
ResponderEliminarque rico helado ,se ve hermosa comiendo
ResponderEliminarJO
Me enternezco, lloro, recuerdo y por supuesto desde siempre me declaro FAN de la protagonista ! Que increible Vida !
ResponderEliminarMó