Que Lía dirija la orquesta en esta casa no es novedad, lleva ocho meses y medio marcando por completo el ritmo de nuestros pasos. Lo novedoso es cómo se va volviendo experta en dirigir y en comunicar lo que necesita o lo que se le da la gana. Aprendió a echar los brazos, con lo que consigue estar mucho más tiempo cargada y una vez arriba, señala la zona a la que quiere ir o el objeto que quiere agarrar. Así pasamos ahora los días, yendo de los imanes del refri al vestidor, de su mueble de Samorost a la cuna y hasta la regadera para jugar un rato con la esponja seca.
sábado, 14 de marzo de 2009
Direccion de orquesta
Que Lía dirija la orquesta en esta casa no es novedad, lleva ocho meses y medio marcando por completo el ritmo de nuestros pasos. Lo novedoso es cómo se va volviendo experta en dirigir y en comunicar lo que necesita o lo que se le da la gana. Aprendió a echar los brazos, con lo que consigue estar mucho más tiempo cargada y una vez arriba, señala la zona a la que quiere ir o el objeto que quiere agarrar. Así pasamos ahora los días, yendo de los imanes del refri al vestidor, de su mueble de Samorost a la cuna y hasta la regadera para jugar un rato con la esponja seca.
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¿A quién se parecerá?
ResponderEliminar¿a Mónica?
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